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La imagen que se conserva desde antiguo en la Ermita del Hacho es de estatura más bien mediana, va vestida de sencillo hábito franciscano con blanco cordón y en una de sus manos sostiene, a la altura del pecho, un Niño Jesús de recia talla.Sobre su tonsa cabeza fulgura una aureola de plata, sÃmbolo de la santidad. Acerca de la antigüedad y origen de esta hermosa imagen nada o muy poco hemos podido averiguar. La imagen del Santo existÃa ya en su Ermita en el año 1588, cuando el IlustrÃsimo Obispo, Don Diego Correa, ordena que la CofradÃa la traslade en sus vÃsperas a la Santa Iglesia Catedral, por ser la Ermita demasiado pequeña para celebrar con la requerida solemnidad y boato la festividad del Santo.Es de suponer que el mandato episcopal se cumpliera durante muchos años.En el año 1770, en el libro ‘Recibos y apuntamientos simples de la quenta de la Hermandad de San Antonio de la Almina producidos por los tesoreros Don Melchor de Mesa y Don Juan Herrera’, aparece un recibo por el cobro del arreglo del universo de plata que el Niño Jesús portaba en sus manos.Este universo ha desaparecido. La imagen de San Antonio de Padua no llevaba en la antigüedad hábito franciscano. En 1704 tenÃa siete vestidos: uno de tela de amusgo, otro de raso listado de negro y blanco, otro de raso de china, otro de peldefebre, otro de picolisillo, y dos de plata con sus tornillos.El Niño Jesús tenÃa también cuatro ‘cazacas’. El 2 de diciembre de 2003, se acuerda en reunión de Junta de Gobierno, restaurar la Imagen de San Antonio de Padua. Los trabajos de restauración son encargados a la empresa de restauración artÃstica ECRA, y realizados en nuestra ciudad. La actual imagen de San Antonio, talla de vestir, ha sido catalogada, perteneciente al siglo XIX. Lleva tosco hábito franciscano con cÃngulo blanco ciñendo su cintura; en la mano derecha porta los lirios de la pureza; sobre la izquierda reposa la tierna y bellÃsima imagen del Niño Jesús, también el libro, abierto de par en par, donde se puede leer estrofas del responsorio; y rodeando su cabez tonsa, la aureola de la santidad, realizada en Ceuta por Don Pedro RodrÃguez Blanco.
La primitiva imagen del Niño Jesús, que portara San Antonio hasta los primeros años de la década de los 90 del siglo pasado, y que en la actualidad se encuentra al culto en una pequeña hornacina de la Ermita, según los restauradores es, muy probablemente del siglo XVIII, copiando modelos de la Escuela Andaluza del XVII. Muestra el Niño una belleza singular tanto en la expresión de su rtostro, como en sus manos y vestido, en el que aparece con toda su fuerza la policromÃa y dorados ocultos por el paso del tiempo.
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